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Una mala experiencia en un apartamento precioso

 

No me lo podía creer”, Olga. “Fue un cambio radical. Como de la noche al día”.

Mi amiga Mónica cogió el avión ilusionada y con ganas de ver a Javier, su pareja en Sevilla.

Él llevaba tres días en una conferencia y juntos, iban a disfrutar de una semana en la “perla del Guadalquivir”.

Mónica y Javier son dos personas tranquilas.

Se llevan muy bien y no suelen discutir nunca.

Mónica se encargó de elegir el apartamento por internet.

Quería algo especial para que Javier pudiese desconectar plenamente de los días de trabajo intenso que había vivido en la conferencia.

¡Y a ella también le hacía falta un poco de descanso!

No tardó mucho en encontrar un apartamento precioso en una zona tranquila frente al río.

¡Lo bien que vamos a estar en esta terracita!

Pero al entrar en el apartamento sucedió algo extraño.

Mónica tuvo un presentimiento inusual.

No lo sabría explicar, Olga, pero fue como si se encendiera una alarma y me avisase de que algo no encajaba, pero no sabía exactamente qué”.

No tardó mucho en descubrirlo.

Javier cayó enfermo al día siguiente.

Apenas tenía fuerza para salir de la cama.

Cuando la tenía, Javier y Mónica discutían y se peleaban como nunca lo habían hecho antes.

Fue posiblemente, una de las peores semanas de su vida.

En el avión de vuelta, “me viniste a la mente, Olga e inmediatamente pensé en el Feng Shui”.

Un apartamento precioso con energías negativas: ¿es posible?

Desde luego. Es posible.

De eso, no cabe duda.

Que un espacio sea bonito no es garantía de que sea un buen lugar energéticamente hablando.

Mónica llegó a esa conclusión en el viaje de regreso.

Mientras el avión volaba sobre los campos de Castilla, ella se puso a analizar los posibles motivos por los que la que tendría que haber sido una semana inolvidable se convirtió en una verdadera pesadilla.

La conclusión a la que llegó (influenciada por las muchas conversaciones que las dos habíamos tenido con anterioridad) fue esta: “Los efectos del Feng Shui”.

“Las energías de ese apartamento no eran buenas y ahora soy consciente de cómo nos llegaron a afectar”.

Yo, hace años que llegué a esa conclusión.

Mi trabajo con el Feng Shui me lo demuestra constantemente.

Sin ir más, he visto varios casos de negocios que han invertido mucho dinero en una decoración preciosa pero que en menos de un año han acabado por cerrar.

¿El motivo?

Un Feng Shui negativo.

Cada día soy más sensible a las energías en cada lugar”, me dijo Mónica.

Y es que hay que serlo.

Una energía muy potente arruinó las vacaciones de Mónica y Javier.

Pero, afortunadamente, los efectos fueron temporales.

 

¿Te imaginas lo que puede suceder si vives, duermes y trabajas en un espacio donde predominan este tipo de energías negativas?

Si el lugar donde duermes no es favorable puede afectar distintas áreas de tu vida: desde tus relaciones hasta tu salud.

Por eso, recuerda: bonito no es sinónimo de energéticamente positivo.

Si quieres encontrar el equilibrio perfecto, ¡escríbeme!

Soy Olga Boo y diseño espacios estéticamente bonitos y energéticamente positivos.

¡Te espero!

 

2 Comentarios

  • Maria José

    Increible… la verdad.
    Y Qué poca informacion hay sobre ésto, no?

    29 febrero, 2020 at 3:36 pm

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